El nombramiento de ministros y ministras resulta siempre atractivo. Como cuando las direcciones de las empresas remueven los cargos directivos, como cuando muere el papa y asciende hasta el monaguillo.
Rodríguez controla bien los efectos mediáticos, las imágenes históricas, y en este caso la nueva ministra de defensa revisando las tropas embarazada es sin duda un buen reclamo mediático. “Capitán, mande firmes”, parece que ha sido la orden aunque parece que hubiera sido más coherente con su trayectoria juvenil que le dijera: Capitán, mande que se vayan a casa y dejen de prepararse para matar. Después vendrán los problemas pero mientras la cosa ha quedado lucida.
Italia se desmadeja, elije de nuevo al bufón Berlusconi y demuestra que ha perdido el tino, la sensatez y que no es casual su declive económico, cultural y de paso suma un nuevo desastre a la Europa de principios del XXI que con Sarkozi y Berlusconi ya tiene una pareja cómica digna de la mejor boite de los 60 en el paralelo.
En Madrid seguimos con lo de siempre. Aguirre dice que tiene que construir una carretera “necesarísima” en sus palabras, para la que ha previsto un peaje que ha justificado en que los madrileños pagarán lo que sea con tal de evitarse el atasco. Es un cielo de mujer, digna de las más altas esferas del PP.
Preveo un viaje a La Coruña. A ver si cambio de aires y ciudad y encuentro otro ritmo. Me acuerdo de su antiguo alcalde, ahora junto al papa, ambos prudentemente callados para suerte de la humanidad y de los españoles. Bono ejerce de figurón mediático en el juicio sobre el Yak 42 que preside otro de los jueces con renombre, el juez Grande, aficionado a dictar lo uno y lo contrario sin que se le tuerza el gesto ni lo más mínimo. La central de Ascó ha fugado una cantidad indeterminada, indeterminable de radiactividad 80 veces mayor de lo que dijo pero que “EN NINGÚN CASO ES PELIGROSA”. Estas verdades oficiales asustan por inverosímiles y yo me alegro de la fuga porque pone en tela de juicio las voces que se estaban calentando sobre la necesidad de relanzar el mundo nuclear español. Nucleares no, gracias.
Se acabó el ministerio de medio ambiente y eso me recuerda que allí estaba el incombustible Alejandro que ahora puede que se encargue de la cría de la patata. Dios lo tenga en su gloria y en sus listas electorales. ¿Narbona? ¿lo había hecho mal? Es un cambio curioso, arcano y a mi forma de ver dibuja a las claras la escasa voluntad medioambiental del gobierno. Lo justifica en el agua y los agricultores. Siguiendo esa justificación las competencias deberían haberse agregado al ministerio de industria, turismo y no sé que más.
Ahora queda “el segundo escalón”, menos ruidoso, pero importante, luego el tercero, los cargos de confianza y las remodelaciones.
2 respuestas hasta el momento ↓
nacho // 15 Abril 2008 a 06:42 |
Pues el otro día me enseñaron un par de bares interesantes en Coruña.
Paco // 15 Abril 2008 a 09:24 |
Eso vamos a tener que comprobarlo