Paco al día

Dedicatoria

20 Noviembre 1974 · Dejar un comentario

Para que recuerdes aquella otra piedra que una vez descubriste, aquella que para los demás era solo dura y fría, aquella en la cual descubriste suavidad y calor y sentimiento.

Para que recuerdes que hasta las piedras más duras pueden ser el más suave de los terciopelos. Porque quizás fue la única que a pesar de su frialdad intentó comprenderte y para que no la olvides nunca.

Categorías: Poesía
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